De joven, mi madre me decía: “No hace falta que sepas hacerlo todo, siempre y cuando tengas el teléfono de quien sabe hacerlo”. Sumate a mi agendita personal de cuadernito anillado: conectemos y trabajemos juntos.
Ya estás en mi cuadernito. Te escribo cuando surja algo, y si no, para tomarnos un café, real o virtual.